La siguiente entrada es una columna de opinión. Las opiniones expresadas en ella son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden no coincidir con las de la organización.
Escrito por: Miguel Hernández
La emoción está en los inicios. La satisfacción está en los finales. Pero la belleza está en el transcurso.
Los últimos días de 2021 supe de la existencia de Dry January. Me enteré que se trata de un movimiento social que busca que las personas se abstengan de ingerir alcohol durante el primer mes del año, a manera de comenzarlo con el pie derecho, y que está cobrando cada vez más relevancia en Estados Unidos y otros países desarrollados. Como Head de Comunicación, Contenido y Marketing de AVIONETA me pareció que adoptarlo (y adaptarlo) sería una manera muy adecuada de cumplir con uno de nuestros objetivos principales: el de prevención.
Se propuso con el equipo, decidimos entrarle. Lo hicimos a través de una campaña de comunicación digital y posteriormente creamos un grupo de Whatsapp, una comunidad donde, quien quisiera, podría ingresar para recibir apoyo, consejos y hasta invitaciones a eventos donde el alcohol no fuera el tema central.
Pero más allá de entrarle en lo profesional, quise entrarle en lo personal. Walk the talk, dicen. Quise probar mi fuerza de voluntad y entrarle al reto junto a la audiencia que invitamos.
¿Cómo me fue? ¡Bastante bien! Cumplido satisfactoriamente.
¿Y qué encontré en el transcurso? Acá una lista de los beneficios que pude experimentar en carne propia:
- Sentí mi cuerpo con más energía para hacer mis actividades diarias
- Me dio claridad y paz mental para planear mejor el resto de mi año
- Mejoró mi descanso
- Aumenté mi resiliencia (sin tener que anestesiar cualquier estrés o ansiedad con alcohol)
- Y otros beneficios prácticos como una pequeña (aunque siempre satisfactoria) pérdida de kilos y una buena cantidad de pesos ahorrados por evitar salidas sociales no esenciales
Sobre todo, el mayor provecho de la abstinencia de consumo durante este mes es que me siento orgulloso de mí mismo.
Y sin embargo, creo que como muchas otras personas que pudieron haberse aventado el reto, la pregunta es: ¿y ahora qué sigue?
De acuerdo a opiniones de especialistas, muchas personas usan el Dry January como el punto de partida para llevar una vida en moderación o definitivamente terminar su relación con el alcohol. Esto sucede porque tienes «una probadita» de estos beneficios y empiezan a generar cambios significativos en tu estilo de vida.
En mi caso aplica por completo. Más allá de un reto, la idea es convertirlo en un estilo de vida, uno donde yo elija mis batallas y no ellas a mí. Quiero que el consumo de alcohol no sea la regla (o sea, que deba estar presente en cada evento social), sino la excepción a ella. Y que la moderación sea mi acompañante en cada «salidita» que tenga de este tipo.
Y creo que también es bueno pedir ayuda para convertir la moderación o abstinencia en un estilo de vida. En mi caso, he estado consumiendo el curso en línea que tiene AVIONETA para entender los problemas por consumo, y habrá a quién le ayude más tomar el Programa de Tratamiento en Casa. Cualquiera que sea la solución, lo importante es sentirnos informados y acompañados para mejorar nuestra relación con el alcohol o cualquier otra sustancia.
Terminó enero, cumplí con mi Dry January, y no quería quedarme con las ganas de compartirles este testimonio, pues también el compartir compromete, y quiero comprometerme a seguir en este camino ahora que sé cómo hacerlo: de manera consciente, informada y sin estigmas.
Miguel Hernández. Head de Comunicación, Contenido y Marketing de AVIONETA. Cuenta con 10 años de experiencia en la industria de comunicación y marketing, gran parte de ellos como director creativo y estratega de marca. | Más sobre Miguel